Archivo para arte contemporaneo en uruguay

Fotograma 09 está presente en La Pasionaria

Fotograma está presente en La Pasionaria con varias propuestas. Nudos es una exposición colectiva de los fotógrafos Alvaro Percovich, Suci Viera, Solange Pastorino y José Pilone con la curaduría de Diana Mines.
En la sala del primer piso,
los esperamos
GRUPO NUDOS
Nudos se formó en 2006, integrado por Solange Pastorino José Pilone y Suci Viera y con curaduría de Diana Mines. Expuso en el MAPI para Fotograma 07.
Una versión en videoarte, realizada por Raúl Leguizamo, participó en Fest FotoPOA Porto Alegre – Brasil en abril 2009. En mayo las muestras originales representaron a Uruguay en el II Festival y Coloquio Internacional de Fotografía en Paraná – Argentina. En julio participa en la muestra Los Otros En Nuestro Retrato en Tenerife – Islas Canarias.
IDENTIDAD
Las tres exposiciones que en 2007 conformaron el proyecto NUDOS intentaban responder a distintas interrogantes propuestas por sus integrantes –Solange Pastorino, José Pilone y Suci Viera-, todas ellas relacionadas con la vivencia interior de sus cuerpos, procesada desde el único lugar de observación que la cámara fotográfica puede ocupar: el exterior.
Así, un intenso juego visual iba desplegando hipótesis sobre misterios como “¿cuándo llegaré a ser realmente?”, “¿cuál de éstas soy?” o “¿cuán cerca o lejos estoy de los paradigmas?”.
Las respuestas a las interrogantes vitales nunca son –por suerte- satisfactorias. En esa insatisfacción ha abrevado el arte de todos los tiempos. NUDOS da ahora un nuevo paso e integra a un nuevo preguntador: Álvaro Percovich. Casualidad o no, dos parejas en la vida real exponen imágenes que provienen de los más íntimos rincones de sus memorias individuales, pero que sin duda deben haber madurado en forma compartida.
La mujer/mariposa que había logrado volar en la serie anterior de Solange Pastorino, alterna ahora entre el duelo y el apego a la vida. La muerte de un ser amado –cualquiera sea su especie- moviliza con particular intensidad a las mujeres, potenciales incubadoras de vida. La fotografía retoma ocasionalmente su función de rescate de la imagen perdida, convertida en icono, evocación, invocación y, finalmente, sanación.
La multiplicidad casi cinematográfica de imágenes con que Suci Viera analizaba las evoluciones de su máscara/piel, hoy revelan el paciente zurcido de las estampas que le dieron origen. Cual páginas de un frágil álbum, o tal vez sudarios, una serie de finas hojas de papel recogen impresiones a veces nítidas, otras deshilachadas, de la piel niña, adolescente, sola, acompañada, enamorada, parturienta, libre o asalariada.
El hombrecito de José Pilone –él mismo, padre o hijo- que se medía obsesivamente a sí mismo, realiza ahora un prolijo inventario de sus ropas hasta vaciar ese ropero simbólico donde todos y todas guardamos los vestuarios de nuestra actuación en la vida. En esos dramas y comedias, tragedias y sainetes que a veces improvisamos pero casi siempre guionamos sin darnos cuenta, solemos desarrollar nuestro día a día y noche a noche. El actor, solo en su camarín, se reconcilia con sus personajes.
Álvaro Percovich no había incursionado hasta ahora en el autorretrato explícito. Sí, lo había hecho simbólicamente, espejándose en múltiples caras, rincones, sombras y colores. Una humilde instantánea tomada de su grupo familiar, en un entorno rural cercano a Montevideo, lo muestra adolescente con cara de bebote. Ella alcanza para desatar una búsqueda por los escenarios que han quedado tras el paso del tiempo. Las historias no son nunca exclusivamente individuales. La casa que era un tesoro para él, era un simple inmueble para otros, que un día se abandonó, inservible. Los retazos, grandes o chicos, miden la importancia que tuvieron y la intensidad con que pervivieron en el adulto de hoy.
En esa construcción simbólica que hacemos sobre cimientos heredados, que es la identidad, los muros son tan transparentes u opacos como los queramos.
Diana Mines – Curadora
DEL 7 DE NOVIEMBRE HASTA EL 5 DE DICIEMBRE, 2009

La Pasionaria, universo creativo Reconquista 587 Montevideo
Uruguay 598 2 9156852 www.lapasionaria.com.uy
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SUPERBACANA work in progress – DANI UMPI

Plataforma – Dir. Nacional de Cultura
Montevideo – Uruguay

10 de noviembre – 9 de diciembre (lun. a vier. de 11 a 19 hs)
Dani Umpi
Curador: Santiago Tavella

La peculiaridad de la creación de Umpi radica en su movilidad vertical entre los conceptos de “alta cultura” y “baja cultura”, su visión híbrida y su trabajo multidisciplinario fronterizo, usando diferentes códigos (plástica, música, literatura) y manipulando su imagen pública.

Diferenciándose tanto de los artistas de la música pop, como de los del arte legitimado, se permite tomar el espacio mediático-público y los escenarios de sus recitales como campos lúdicos de creación e intervención. Así mismo, desarrolla una obra plástica a partir de esas experiencias.

La muestra funciona como relevamiento y testimonio del work in progress plástico que acompaña la creación musical de Superbacana, su segundo disco.

Un correlato aparentemente caótico y obsesivo, un “brain storming” vertiginoso con el que el artista fantasea e inventa su identidad, a partir de vestuarios de shows, escenografías, objetos de su mundo cotidiano y registros fotográficos ajenos que encuentra en internet sobre sí mismo.

Vernissage y Showcase
Martes 10 de noviembre, 20 hs
Dani Umpi presenta temas de su último disco.

Plataforma – Dir. Nacional de Cultura – buscala en facebook

"ANALEMA" || MARINA POSE en LA PASIONARIA

LA PASIONARIA
UNIVERSO CREATIVO

Montevideo – Uruguay

La Pasionaria es un espacio multifuncional, sumamente acogedor, tiene un espacio dedicado a exposiciones, recitales, talleres, un estudio de diseño, boutique, libreria y un restaurante muy lindo, realmente el lugar es de maravillas, visiten su pagina web los que no lo conocen personalmente, ahi se las dejo::::


http://www.lapasionaria.com.uy

"Fuga de ángeles" y reunión de jóvenes

Estreno. Una obra onírica, llena de fantasía

“Fuga de ángeles” es un proyecto teatral de gente joven, estudiantes y egresados recientes de distintas escuelas de teatro. Su estreno es este miércoles en la Vieja Farmacia Solís, donde quedará en cartel los miércoles a las 21 horas.

La farmacia de la calle Agraciada [Montevideo – Uruguay], que ahora está convertida en teatro, pasará a ser cada miércoles un hotel. Es decir, un lugar de paso, donde el azar reúne a los huéspedes, cruzando sus vidas. Pero también se convierte en un lugar para dar rienda suelta a los instintos, a los desbordes, y por qué no, a las debilidades.

Allí, en ese lugar que congrega soñadores perdidos, personajes turbios y por lo tanto profundamente humanos, el espectáculo plantea un universo sembrado de realismo mágico, que mezcla lo cotidiano con lo absurdo. “Amores y odios, jazz, vals, danzas macabras y comedia musical, todo vale. Timbres de bicicletas y ladridos de perros. La necesidad de querer y las ganas de matar. Todo en la punta de la lengua”, explican los integrantes del grupo, encabezado por Santiago Sanguinetti (1985), quien escribió la obra y la dirige con Luciana Lagisquet (1986).

El espectáculo parte de una hipótesis poética: un 2 de noviembre, todos los ángeles vuelan hacia el Oriente, dejando sin la protección celestial a un grupo de seres corrientes. Entonces, a las seis de la mañana, todo queda como detenido, y cada uno irá mostrando su forma de ser y su contracara, en un juego que precipita el realismo mágico hacia lo oscuro.

En escenas de a dos, con algún monólogo (con Woody Allen como uno de los inspiradores del texto), Fuga de ángeles ofrecerá un paralelo de sus personajes con la mitología griega. En suma, una fiesta decadente, que funde a la Grecia clásica con la Edad Media.

Con todos los actores en escena todo el tiempo, el proyecto contó con la participación de Martín Inthamoussú, quien se hizo cargo de las coreografías. El elenco, que en buena medida trabaja también como coro (en un estilo que va desde la tragedia clásica al musical), está integrado por Manuel Caraballo, Mauricio Chiessa, Valeria Fontán, Luis Musetti, Rodrigo Peluffo, Bruno Pereyra, Carlos Schulkin, Susana Souto, Analía Torres y Germán Weinberg, mezclando a chicos de la EMAD y el IAM.

Un problema que el grupo tuvo que enfrentar fue convertir el espacio escénico en el hall y las habitaciones de un hotel. Porque la antigua farmacia suele ser usada como espacio escénico como si fuera un bar. Pero aquí hubo que plantear un modo diferente, que al final fue resuelto colocando el escenario a la entrada, y a los espectadores al fondo, mirando como hacia la calle. Valdrá la pena ver el resultado.

Fuga de ángeles va los miércoles en Agraciada 2623 esquina Santa Fe. Las entradas valen $ 120. Informes y reservas: tel. 2042303.

Mezcla: Estudiantes y egresados de la EMAD y el IAM trabajan juntos en este espectáculo.

El País Digital

El uruguayo Martín Sastre reclama un espacio para la ‘frivolidad’ en el arte

El artista uruguayo Martín Sastre, que presentó en el XII Festival Internacional de Cine de Punta del Este el proyecto de su primera película, ‘Miss Tacuarembó’, reclamó un ‘lugar para la frivolidad’ en el arte, al igual que existe espacio para el compromiso social.

En una entrevista con Efe, Sastre manifestó que ‘la frivolidad es parte de la cultura contemporánea y evidentemente los artistas contemporáneos trabajan sobre su tiempo’.

Sastre, uruguayo afincado en Madrid, visitó Punta del Este, ciudad balneario uruguaya 140 kilómetros al este de Montevideo, con motivo del lanzamiento de ‘Miss Tacuarembó’, filme inspirado en la novela homónima de Dani Umpi.

La película está protagonizada por la actriz uruguaya Natalia Oreiro, que comparte cartel con la española Rossy de Palma y la venezolana Jeannette Rodríguez, protagonista de la famosa telenovela ‘Cristal’.

‘Miss Tacuarembó’ aborda ‘el contraste’ entre ‘las grandes aspiraciones infantiles’ de su protagonista, quien sueña con ser elegida la más bella de Tacuarembó y hacerse famosa, y su vida adulta en Buenos Aires, ‘donde trabaja recibiendo a turistas en un parque temático dedicado a la Biblia’, explicó Sastre.

Nacido en Montevideo en 1976, el artista ha abordado disciplinas como la pintura, la escultura y la fotografía, pero la mayor parte de su obra pertenece al ámbito del vídeo, soporte al que se refiere como su ‘medio natural’.

Afincado en Madrid desde 2002, Satre fue galardonado en 2004 con el Premio ARCO de la Comunidad de Madrid para Jóvenes Artistas por su vídeo ‘Montevideo: The Dark Side of the Pop’, y en 2008 recibió el Premio Faena de Arte Latinoamericano por su proyecto ‘¿Qué pretende usted de mí? Mensaje de la Argentina al Fondo Monetario Internacional’.

Protagonizado por la diva del cine erótico argentino Isabel Sarli, el vídeo pretende ‘recontextualizar’ las palabras que la actriz pronuncia en la película ‘Carne’ (1968) antes de ser violada ‘como un mensaje de Argentina al FMI’, afirmó su creador.

Sastre, que en España ha rodado vídeos con la cantante Alaska o el actor porno Nacho Vidal, subrayó su interés por los ‘iconos populares’ y aseguró que sus referentes cinematográficos van ‘desde Walt Disney hasta David Lynch’.

Con sólo 33 años, el artista uruguayo ha participado en las Bienales de La Habana, Praga y Sao Paulo, ha realizado exposiciones individuales en Inglaterra, Australia, Francia, Argentina y España, y ha pronunciado conferencias en universidades y centros culturales de todo el mundo.

‘Mi carrera la tiene un artista de más de 40 años y yo tenía 28 cuando comenzó todo; era como un delirio’, aseveró Sastre, fundador del programa ‘Adopte un artista latino’, que pretende llegar a ser ‘una forma de democratizar el mecenazgo’ a través de contribuciones mensuales de sus participantes.

Aunque aseguró que mantiene una ‘relación tangencial’ con el mundo de la fama, agregó: ‘No sé si me consideraría un icono, pero sí creo que para mucha gente represento algo, y eso es una responsabilidad’.

Según Sastre, ‘la carrera del artista tiene que ser un salto sin red de protección’ como ‘el del trapecista del circo’, por lo que dijo no sentirse ‘nunca’ seguro de lo que hace y emprender ‘siempre’ un ‘salto mortal’, como el que le permite dar su primer largometraje.

A pesar de que el rodaje de ‘Miss Tacuarembó’, que se realizará en Argentina y Uruguay, aún no ha comenzado, el artista apuntó que ya piensa en su próxima película y aseguró que le gustaría filmarla en Madrid, su ‘segunda casa’.

fuente: EFE

Fotógrafos en acción: hay una media docena de muestras para ver

Testimonios. Lo personal se une a lo social

Jorge Abbondanza

La fotografía se ha instalado holgadamente en el panorama de las actividades artísticas montevideanas. Media docena de exposiciones simultáneas permiten comprobar esa presencia y de paso compartir algunos ejemplos de interés.

El minuano Juan Miguel García que expone en La Spezia (Libertad 2479, de lunes a viernes entre 9 y 21 horas) se interna con su cámara en un mundo vegetal y se detiene en el centro de las flores o en el perfil de los tallos, como si buscara con ojo muy sensible explorar la intimidad de esa germinación. Le falta dejar que su tema respire más libremente, ampliando el formato de las obras para no cortar la periferia de cada imagen. Es muy amplia la trayectoria de García, que ha incursionado en teatro y en periodismo, además de desempeñarse como fotógrafo en el ámbito municipal y de haber realizado unas cuantas exposiciones individuales.

En el Centro Cultural de México (25 de Mayo 512) se exhibe una serie de fotografías sobre la vida y la época de Frida Kahlo y Diego Rivera, desde la Revolución Mexicana de 1910 en adelante. La fervorosa actividad política de los dos pintores y las célebres amistades de ambos, asoman en esa hilera de estampas que tienen un elevado interés testimonial, homenajeando de paso una tradición fotográfica que en México ha tenido abundantes artífices, desde Gabriel Figueroa hasta Juan Rulfo.

Por su lado, Nancy Urrutia expone trabajos de carácter social. Consisten en un atrayente relevamiento, casi periodístico, de la faena cotidiana de los operarios en el Mercado Modelo. Esas fotos se muestran en el primer piso del Museo de Arte Precolombino e Indígena (25 de Mayo 279), donde pueden verse de lunes a sábados entre las 13 y las 18.30 horas.

El notorio artista libanés Ayman Trawi [spotlight] a titulado La memoria de Beirut su serie fotográfica sobre la destrucción -y luego la formidable reconstrucción- de la capital de su país, que entre 1975 y 1990 sufrió el sistemático bombardeo de una larga guerra civil y luego los efectos de la metralla israelí, que castigó a Beirut en 1982 pero también en 2006. La muestra consiste en dípticos que eligen sitios de la ciudad, antes y después de la restauración que ha devuelto la vida a un paisaje urbano devastado. Esas fotos pueden verse en paneles al aire libre en el Parque Rodó, al lado de la gran fuente de hierro y frente al Parque Hotel, en un espacio acondicionado por el Centro Municipal de Fotografía[spotlight]. El valor documental de las obras de Ayman Trawi es impactante.

En el Museo Blanes (Avda. Millán 4015, de martes a domingos entre 12 y 18 horas) expone el fotógrafo gallego Manuel Vilariño, una notabilidad que hace dos años obtuvo el Premio Nacional de Fotografía de España. En sus trabajos alternan unas naturalezas muertas de extraordinaria calidad visual, con paisajes donde confluyen la herencia ibérica con la americana e indígena. Algún sesgo surrealista agrega atractivo adicional a esa selección, pero más intenso aún es su enfoque de la actual inmigración africana hacia Europa, en condiciones desoladoras que Vilariño registra como se debe, para que nadie tenga derecho a distraerse de ese drama.

En el Foto Club Uruguayo (Ejido 1444) la joven Ana Inés Maiorano enfoca en blanco y negro el edificio de la Facultad de Ingeniería, obra mayor de Julio Vilamajó, que aparece cuidadosamente recorrido por su cámara. Puede visitarse de lunes a viernes, de 9.30 a 22 horas, y los sábados de 10 a 18.

No corresponde incluir en esa lista las reproducciones del acervo del Museo del Louvre que adornan actualmente la rambla de Pocitos. Esos paneles tienen el moderado mérito de las postales, que sirven como referencia visual y no tienen una función estética o expresiva sino en todo caso una fidelidad mecánica. Creer que esas reproducciones equivalen a un acto de intercambio cultural entre dos países, es exagerar el papel que juega su presencia en Montevideo, similar al que pueden lucir en todo caso las ilustraciones fotográficas de un libro o un almanaque.

fuente: El País Digital

CLAUDIA OLASO: Aún | Goethe-Institut – Montevideo


Instalación en el marco del proyecto curatorial Terra Australis

Inauguración: miércoles, 11.3.2009, 19 – 21 hs.
Goethe-Institut, Canelones 1524, Montevideo

Curador: Alfredo Torres



Todavía, todavía y todavía

Alfredo Torres

El nombre de la despojada y perturbadora instalación creada por Claudia Olaso tiene un título breve, conciso: Aún. La pequeña palabra, considerada como adverbio de tiempo significa todavía, y marca un período determinado sin definir su final. Cuando deviene adverbio de modo, infiere un no obstante, un pese a, un sin embargo. Pero también puede adquirir sentido de recargo o agrandamiento. En este último sentido, ese aun es casi, casi, un adverbio de cantidad, licencia lingüística de un uso un tanto afectado. La elección del título es válida en las tres acepciones definidas. Es un Aún que entorna un tiempo imprevisible. Primer todavía. Es un Aún que acarrea un modo de dura persistencia. Segundo, agobiante todavía. Finalmente, un Aún que supone una pesada, peligrosa recarga, un no deseado engrandecimiento. Tercer todavía. La Terra Australis Incognita, la Antártida, es todavía, aun, continente preservado. ¿Por cuánto tiempo? Todavía Impredecible. Sin embargo, pese a tratados firmados, no obstante convenciones que se han aceptado, el peligro acosa ese territorio casi inmaculado. La temperatura ha ascendido en un par de grados. Si el ser humano recarga y agranda, todavía, su incapacidad para respetar el planeta que habita, esos pocos grados, ¿serán el único motivo de alarma?

Claudia Olaso es una de las autorías que ha venido mostrando un firme crecimiento dentro del arte nacional reciente. Lo más estimable es que lo ha hecho configurando un relato estético singularísimo, casi excepcional. Recurre a un repertorio que es claramente ajeno a paradigmas en uso, dominantemente capitalinos, para revalorar factores de valor casi icónico en lo que podría ser un imaginario del campo uruguayo, un repertorio de materiales, oficios y elementos simbólicos. Vellones de lana, cueros, tientos, trenzados de guasquería, atillos de alambrado, tizas para marcar lanares, consagrados a la gestación de una poética áspera y, sin contradicción, suavemente afectiva. En Aun instala una serie de pequeños fardos de lana criolla lavada de manera natural, casi sin intervención de la hacedora, luciendo dos cromatismos claves, uno de reflejos amarillados, de lana más fibroso, otro de una blancura nívea, de lana más espumosa. Mediante un proceso que quiere ser preservador, la lana es oprimida por una delgada lámina de papel film, lámina adherente de PVC. Sufren, después, una segunda opresión, y son incrustados en cajas iguales de poliestireno expandido, en conservadores de espumaplast. Segundo, falso intento protector. La metáfora resulta evidente. El elemento natural de bastante corta vida es protegido por materiales que demoran siglos y siglos en degradarse. La intención metafórica es tan simple como certera. Un juego paradójico donde productos presuntamente creados para el resguardo terminan destruyendo lo natural, incluso a la naturaleza misma.

La elección de los actores que consuman esta desolada puesta en escena es de una pureza justísima, de una destreza para el hallazgo prodigiosa. Tres elementos de una extrema prudencia, de una nítida sencillez, de un espeso poder alusivo. Y, como pocas veces, el silencio convirtiéndose en un protagonista tan eminente como angustioso. Las conservadoras están allí, como dejadas, abandonadas. La lana ha sido sojuzgada, reprimida. El silencio atraviesa, rodea, sobrevuela, susurra sin sonidos, aguarda. El contemplador debe aceptar ese silencio, debe entender la clave de su código, debe aceptar su presencia invisible pero rotunda. A partir de allí, desgranar la historia, las diferentes historias. Detenerse en esos elementos de uso banal y en las implicancias nada banales de ese uso, en sus amenazadoras consecuencias. Desde el silencio, entonces, Claudia Olaso precipita una formidable alarma. Sin discursos ampulosos, sin grandes testimonios, sin retóricos melodramas. Sólo desde el azoramiento, desde un austero detenimiento, desde asedios que trastornan, aún, todavía, la cotidiana e irresponsable indolencia.

+INFO:

Goethe-Institut, Canelones 1524, Montevideo
tel.: (598) 2 4193499
cultura@montevideo.goethe.org

http://www.goethe.de/ins/uy/mot/esindex.htm