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"el cardenal López Rodríguez lo hubiese hecho mejor…"

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Escrito por: PlatanoPower, 31 Ago 2009 3:29 AM
De: Albania
Es penoso este artículo. Creo que el cardenal López Rodríguez lo hubiese hecho mejor… Una pregunta: ¿pero quién es Vladimir Velazquez? No lo conocía…

Comienzo publicando este artículo de Vladimir Velazquez con un comentario de PlatanoPower , no conozco a ninguno, no conozco a PlatanoPower, no conozco a Vladimir y no me interesa o para el caso por lo menos no me importa, me importa si su opinión la que puede ser muy mala pero seguro nunca tan mala como muchas obras de “arte“, premiadas unas y otras por grandísima suerte NO, [de acuerdo al criterio general de selección y premiación solo la suerte pudo evitar que otros adefesios fueran premiados], en la lamentable XXV Bienal Nacional de Santo Domingo, República Dominicana.

Y confieso que el artículo de Vladimir no me parece malo, simple y llanamente me parece un artículo escrito con un criterio muy propio el cual puedo o no compartir pero aún sin conocerlo y sin estar de acuerdo en todo, comparto mucho de lo que dice en este caso en particular.

Por suerte y a Dios le doy gracias que me iluminó y aclaró por fin una duda NO SE LO QUE ES ARTE

También estoy seguro que hoy día es mas fácil ser “artista” que YANIQUEQUERO [expresión para los dominicanos, para los del sur, los yaniqueques son las tortas fritas].

A mi me parece que los nombres de las diferentes corrientes artisticas distorsionaron mas que ninguna otra cosa el sentido del arte.

A partir de que alguien que en algún momento de su existencia fue artista, que en un acto de rebeldía o de lo que sea que le pasara, hizo cualquier cosa y le dio un sentido, un concepto y se le dio el valor de obra de arte a partir de ahí cualquier individuo humano [única especie a la que se le permite hacer cualquier disparate y tildarla de obra de arte] puede ser artista aun sin quererlo.

De ahi se cuelgan muchos y aparecen en escena los muy famosos artistas conceptuales, contemporáneos, postmodernos y cuanta vaina se le ocurra Y CUIDADO!!!!! para ser cualquiera de estas cosas y muchas otras nada de lo que se haga puede ser algo que tenga que ver con la estética, la ética, la razón, la lógica o cualquier otra cosa similar, nada absolutamente nada coherente será considerado arte por los que hoy dominan esta INDUSTRIA, tan próspera como la otra gran industria, la política.

Vladimir no se puede poner mal por eso, el vive en el mismo momento histórico que yo, al parecer no se ha dado cuenta de la degradación a la que se expone el individuo humano a cada instante.

Somos egoistas por naturaleza y así como no asuminos como algo normal el envejecimiento y muerte de nuestros seres queridos [no por el dolor de ellos sino por el dolor que nos causa a nosotros], tampoco queremos asumir el envejecimiento del mundo, el mundo no solo puede sino que como toda cosa natural, es su deber y DERECHO el envejecer y morir y si continua un proceso natural se irá “deteriorando” poco a poco y junto a él, los que de él formamos parte, antes de desaparecer decaemos y por ahi vamos pero no lo asumimos, queremos aferrarnos a una vida y a un mundo que en algún momento ya no será más, por lo menos no como lo concebimos y estamos acostumbrados a verlo y vivirlo.

Esta Bienal decadente no es la única, alrededor del mundo bienales, ferias y muchas manifestaciones artísticas son copia fiel de las actuales y muy contemporáneas sociedades decadentes, EL DISPARATE REINA POR DOQUIER.

Vladimir, Platano, que Dios nos coja confesao y si no Plátano, pidele la ostia a tu amigo el cardenal…

Balcón crítico

Duras críticas a obras premiadas en Bienal

Escrito por: VLADIMIR VELÁZQUEZ

Parafraseando el título de un popular culebrón y a propósito de la XXV Bienal Nacional de Artes Visuales, puedo afirmar categóricamente que en nuestro país el arte ha tocado fondo, y este último evento inaugurado el pasado 16 de agosto con una paupérrima participación de obras (tanto en cantidad como en calidad), revela de manera fehaciente una insondable crisis la cual es imperativo analizar para indagar todas sus causas y a sus principales responsables, de lo contrario, el artista que se precie de ser honesto deberá buscarse otro oficio más digno, so pena de ser comparado con los políticos profesionales, quienes son vistos por el común de la gente como un conjunto de sinvergüenzas y charlatanes.

Y si he utilizado ese título no es sólo para llamar la atención del lector (creo sinceramente que sin Arte –con mayúsculas- no se puede acceder al Paraíso), sino porque tal como andan las cosas en este mundo light, superficial y globalizado, en donde los símbolos del éxito sólo se miden por poseer una o varias escandalosas cuentas multimillonarias en cualquier paraíso fiscal, o pasar a vivir de un modesto apartamentito en un barrio popular a un lujoso penthouse en la Anacaona, o a jugar golf con los mafiosos de turno, y principalmente, a gozar de los favores carnales de una chica joven de buen ver y bien siliconada de las que tanto farfullan necedades en la tele, se quiere forzar también a las Bellas Artes a lo mismo, esto es, embridarlas al antojo del despropósito y la vulgaridad imperantes, y así justificar los responsables de la presente hecatombe moral y espiritual con aquello que los tiempos son así y hay que tolerarlo todo.

Desgraciadamente en el breve espacio que se nos concede en estas páginas de Areíto no puedo analizar en detalles los lamentables desaciertos de esta bienal (para ello espero ver a los amables lectores en el MAM el próximo 16 de octubre en mi conversatorio titulado: “El rinoceronte de Durero”), pero sí voy a expresar mi profunda consternación y rechazo debido a la decisión de un jurado que si bien está conformado por prestigiosos nombres de la plástica nacional (a los extranjeros ni los conozco), creo sin embargo, que por los medalaganarios fallos emitidos en la selección y premiación no parecen originados por profesionales del área.

En primer lugar, cómo es posible eliminar en la preselección a una cantidad tan elevada de participantes, algunos de ellos hasta ganadores de bienales anteriores y artistas señeros de la plástica nacional por el sólo hecho de esgrimirse en su contra que la obra presentada no poseía innovación en materiales, o que su temática no estaba a tono con la tendencia imperante, o que el concepto no enfocaba la “dominicanidad” como eje central, cuando lo que debe reconocerse siempre como principio absoluto en arte es la calidad y sólo la calidad de la obra. Si por ello fuera, cómo quedaría ante la historia un artista que se mantuvo toda la vida fiel a una sola temática, a un solo recurso técnico y a unos cuantos elementos si lo vamos a valorar de acuerdo a un precepto tan absurdo como el manifestado por las Lolas, los Lalos o quizás por los lelos; prácticamente no existiría. Sin embargo realizó una gran obra y su lugar es trascendente en la historia del arte con todos estos mal llamados defectos: su nombre es “Giorgio Morandi”.

¿Cómo es posible que gente dizque entendida en la materia pueda concederle un premio a una pintura tan aberrante desde cualquier punto de vista (técnico, estético y ético), la cual, además de ser una apología a uno de los colosales antivalores con los que, desgraciadamente, se deshonra el país, y cuyo título: “Omega se casa con mi hermana”, no sólo es un claro mensaje a la juventud para ser permisivos con la violencia de género, sino es un pasaporte al éxito fácil para que los artistas bisoños jamás se empeñen con esfuerzo y talento a alcanzar la excelencia en su trabajo?

Quisiera que me explicasen qué parámetros se tomaron en cuenta para otorgar el Gran Premio a la obra de un artista que ha tenido participaciones más acertadas en otros eventos, y que en esta oportunidad muestra un insípido trabajo carente de cualquier principio compositivo (parece una tela estampada, y para colmo, fea), y cuyos recursos técnicos rayan lo simplón y parvulario (es fundamentalmente un collage cortado con plantillas simétricas con un fondo de aguada), con una simbología que al parecer sólo entiende su propio creador y el jurado de Lolas y Lalos, menos los que no nos hemos quedado lelos.

¿Cómo pasaron por el colador de la selección unas burdas ilustraciones de mujeres pechugonas, la maqueta de un bergantín con un cuadro como telón de fondo, decenas de dibujos y pinturas sumamente deficientes, además de premiarse esperpentos playeros, muñecos multicolores y “multipolares” estampados, un falso pop-kitsch con chicle (de un artista que realmente tiene talento pero que en esta obra no lo demuestra), o el anodino y megalómano -no confundir con melómano- retrato doble a la salida de un concierto (si Joaquín Rodrigo viviera y no hubiese sido invidente como lo fue, exclamaría: ¡No, no, noooo…!)?

¿Por qué obras tan excepcionales como los monumentales grabados de Leonardo Durán: “Ella la que domina I y II”, los excelentes dibujos de Iris Pérez y Lucía Méndez: “Energía humana fuente de paz” y “Cuentos de Bacá”, o las bellísimas fotografías de Alain Bañon Perad: “Children of Tomorrow I, II y II” se quedaron sin premiación? ¿Es que son incapaces para apreciar los valores formales de una buena obra de arte?

Y quizás por un accidente que la XXV Bienal Nacional no haya sido aún más nefasta (aunque lo fue), pues como excepción a las reglas cantinflescas de su cedazo se premió, merecidamente -¡Oh milagro!-, la estupenda instalación de Miguel Ramírez: “Odisea”, que bien pudo ser el máximo galardón de este evento tan pleno, como he dicho, de despropósitos y burlas a la inteligencia por los que el jurado nos quiere tomar por “lelos”.

En síntesis

Mala selección

Según el autor, las obras premiadas y seleccionadas en la XXV Bienal Nacional de Artes Visuales, el evento de arte contemporáneo más importante del país, no son las mejores de las que participaron en el concurso. El autor, compara, evalúa y critica las obras y sostiene que desde hace una década ha venido decayendo el trabajo del jurado de la bienal.

fuente: HOY digital

¿Polémica, la 25 Bienal Nacional de Artes Visuales?

Evento. Dedicado al maestro Ramón Oviedo y abierto hasta el 15 de noviembre en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo – República Dominicana

Escrito por: MARIANNE DE TOLENTINO para el HOY digital

Hay un concepto establecido, plural e indiscutible, de la finalidad de una bienal y de la oficial en particular. Debería ofrecer un diagnóstico de las artes visuales nacionales en la fecha de su celebración y contribuir a definir la orientación artística del país. Las obras premiadas se vuelven patrimoniales y constituyen casi la totalidad de las adquisiciones de la institución.

Más que confirmar los valores seguros, a menudo renuentes en participar, puede ser una fuente de revelación de jóvenes y emergentes.

La evaluación de esos distintos objetivos tiene un balance globalmente negativo en lo concerniente a la 25 Bienal de las Artes Visuales. Además genera el asombro, la tristeza o la indignación –a veces los tres conjugados– en la mayoría de quienes han vivido ediciones anteriores, que guardaban fe en esa vigorosa confrontación de artistas, y la “amaban” como algo muy suyo e indestructible.

Como reacción más común, luego de visitar una y otra vez esta bienal –con excepción de la estupenda sala, cerrada y correctamente aislada, que atesora una muestra del maestro Oviedo–, se ha manifestado el deseo de conocer las obras rechazadas. Sería ciertamente edificante, pero de la misma manera que varios esperpentos admitidos –entre los cuales uno que otro premiado– dejan una impresión deplorable, perjudicando al conjunto y a las obras irreprochables –también las hay–, veríamos cientos de adefesios –según suelen presentarse en los concursos– que volverían más difícil una apreciación de las injusticias y errores de calificación, y arriesgarían dejar una confusa sensación de hastío. ¡Pues no cabe una selección de los rechazados!

Acerca de los resultados. Ahora bien, a pesar de todos los argumentos teorizantes y justificaciones escritas en el documento de los jueces seleccionadores, no se comprenden los criterios –ya no hablamos de las propuestas excluidas– que motivaron la aceptación de varias obras “kitsch” (copia inferior de un estilo existente, o arte pretencioso, pasado de moda o de muy mal gusto), manidas, vulgares, chocantes, técnicamente deficientes o francamente malas, verdaderos atentados al arte dominicano y planetario. Tal vez se quiso complacer a un arte contemporáneo, equivocadamente entendido como anti-arte. O dar una lección a habituales favoritos de las competencias y de la misma bienal, aunque juiciosamente varios se abstuvieron de participar… O sencillamente se careció de opinión crítica. Si nos abstenemos de dar nombres de artistas, es que la responsabilidad no recae en los autores.

¿Cuáles fueron los resultados? La exclusión absoluta de la escultura y de la cerámica, categorías hoy empobrecidas… pero existentes. El castigo de la buena fotografía, pues, con pocas excepciones y una fuera de concurso, las fotos admitidas desmienten la calidad, el florecimiento y el avance de la fotografía dominicana. La discriminación del dibujo –sobre todo– y de la pintura, expresiones cumbres de la creación nacional. La debilidad y la escasez de las instalaciones, lo que probablemente tampoco traduce una tendencia de la actualidad. Sin embargo, y al menos hay una parte positiva, observamos la neta superioridad de vídeos y animaciones, una corriente ya anunciada en la bienal anterior, sin que olvidemos aquello de la “performance”, al fin reconocida y galardonada.

Una selección tan excesivamente reducida y más que desigual, cualitativamente irregular, ponía al jurado de premiación en aprietos: no podía salir indemne, se entiende, pero tampoco sus decisiones redimensionaron la bienal. O imperaron nuevamente la predilección por la disidencia y la abolición sistemática de los cánones generalmente valorados, o no supieron cómo salvar la situación ni reaccionar ante los “modelos” aprobados.

El sorprendente número de menciones honoríficas ha revelado vacilaciones y la crisis del consenso entre desconcertados jueces… lamentablemente el honor no recibe ningún estímulo tangible… ante los generosísimos premios, a menudo sin relación con el nivel de las obras y la producción de los mismos premiados, cuando la tienen.

En este corto artículo pretendíamos no mencionar nombres… sin embargo algunos se nos escapan necesariamente. Una injusticia notoria se cometió con Iris Pérez y su impresionante dibujo. Igualmente se descartó el único gran cuadro abstracto, de Pedro Terreiro

La proeza técnica y conceptual de Limber Vilorio, sencillamente “mencionado”, merecía con creces un premio. El Gran Premio, otorgado al artista admirable Pascal Meccariello, coronó una trayectoria, un esmero, una investigación permanente, más que a este “tríptico críptico”. La obra indudablemente triunfadora en esta bienal es la sobresaliente instalación –premiada por suerte– de Miguel Ramírez, hermosa, radical, conceptuosa, magníficamente trabajada, una pieza contundente que corresponde a una época y sus avatares sociales.

Zoom

Cambios futuros

La 25 Bienal Nacional no resultó meramente polémica, como todas las bienales por cierto –las nuestras y las del exterior–: los resultados arrojados están causando una conmoción. No cabe duda de que se imponen cambios múltiples, que los areópagos de la selección y la premiación están en el banquillo de los acusados, que el Comité a cargo de la preparación del evento ha de revisarse, que la próxima Bienal debe y puede reivindicarse.

fuente: HOY digital

imagen: GRAN PREMIO DE LA XXV BIENAL NACIONAL , MUSEO DE ARTE MODERNO, Santo Domingo, República Dominicana , Agosto 2009

Obra: ACUARIO VORAZ

Artista: PASCAL MECCARIELLO

A título personal no puedo mas que alegrarme que Pascal sea el artista premiado, como artista se merece ese y muchos otros premios, como obra tiene mucho pero mucho mejores…

La pregunta es, y si presentaba otra la seleccionarían, la premiarían??

VIVIMOS EN UN ACUARIO VORAZ… definitivamente es representativa la obra no solo de la Bienal Nacional sino del país… es mas del mundo que nos toca

FOTOGRAFIA BASICA – TALLER EN LA UASD

TODOS LOS SABADOS DE JUNIO DEL 2009

EN LA UASD. [UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SANTO DOMINGO, REPUBLICA DOMINICANA]

DESDE LAS 3:00 PM A LAS 6:00 PM

TALLER DE FOTOGRAFIA BASICA

FACILITADORES:

AGUSTIN CORTES
MIGUEL ANGEL MAGALLANES


+INFO:

UNIDAD DE EDUCACION CONTINUA, UASD,
ESCUELA DE CINE, TELEVISION Y FOTOGRAFIA

TEL. 809 535 8273 EXT. 3294 // 3298

"El Bocadillo" Marcelo Ferder || Museo de Arte Moderno

El miércoles 1 de abril

7:30 de la noche

Museo de Arte Moderno

Santo Domingo – República Dominicana

La Secretaría de Estado de Cultura, el Museo de Arte Moderno y la Fundación Raigorodsky, se complacen en invitarle a la inauguración de la exposición

“El Bocadillo”
Marcelo Ferder

Esta muestra contará con un conjunto de once singulares piezas geométricas trabajadas con materiales mixtos, colores primarios y formas y texturas sutiles.

“La exposición cuenta con el asesoramiento de Vicky Papaterra, por lo que se asegurará un momento de exquisito deleite gourmet”.

+INFO:

Museo de Arte Moderno
Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte
Tel. (809) 685-2153 al 56
Fax: (809) 682-8280
museo_de_arte_moderno@yahoo.com